martes, 30 de enero de 2024

No todo va a ir bien

     "Todo va a ir bien", no tía, no todo va a ir bien, pero si que va a pasar y va a doler menos, y eso no implica que estará bien, que yo estaré bien, sino que el tiempo pondrá de su parte para hacerme olvidar que ahora estoy en la mierda. Y de repente, preferiré centrarme en el alteo de una mariposa, como si verla conllevara a que mis días sean mejores ¿Me explico? O como si el olor a café te dijera que nada podrá estropearte el día. 

    Escogeré creer que si me cruzo con alguien que me aguanta la puerta y me da los buenos días entonces las malas personas dejarán de existir, al menos, ese micro segundo. Creeré fielmente en la idea de que las almas que se juntan morirán juntas, y también, en que una persona que te quiere de verdad nunca se marchará. También apostaré en que somos personas mosaicos, es decir, que vamos formándonos a partir de las personas que pasan por nuestras vidas, cogiendo un poquito de todas ellas. 

    Y sin duda alguna, me amarraré a la idea de que la vida es preciosa, en todos sus sentidos, y que siempre, tendrá algo para regalarnos, para hacernos ser conscientes de que estamos vivas, de que en este mundo oscuro y tenaz, seguimos aquí y mientras sigamos aquí tendremos que seguir buscando un motivo por el que emocionarnos, por el que sentir que hoy nuestros pies tocan la tierra, pero que mañana, tal vez, no podamos ver de nuevo el aleteo de la mariposa. 

miércoles, 23 de marzo de 2022

Cuando ya no puedas más

   Después de tantos "todo irá bien" te das cuenta de que no, de que quizás nada irá bien, de que las cosas y las personas continúan ahí, pero no todo va bien. Lo que sí sabes es que "todo pasará"; el dolor que hoy sientes pasará, las malas rachas, los miedos. Todo pasará. Y si crees que no, recuérdate en otro momento de tu vida, mírate, llorando, sufriendo y pensando que jamás volverás a sonreír, pero lo hiciste, como lo volverás a hacer ahora.


    Porque no, no todo va a salir bien, pero sí pasará, y el día que eso ocurra sonreirás, y seguramente luego llegue otra mala racha, pero tu volverás a aprender de ella, volverá a pasar, y volverás a sonreír, así como el sol sale después de una semana de lluvia.


    El día que creas que no puedes más, recuérdate de nuevo, y avanza, porque donde duele nadie se quiere quedar, porque no se trata de ser valiente, sino de ser inteligente, y si algo duele, vete y continúa aun con un nudo en el corazón. Nadie que no seas tú podrá conseguir tus sueños y es por ello que si no haces que tu vida avance no lo hará, si no te quieres no lo hará, si no te perdonas, no lo hará.


    La vida, como los días buenos, pasa más rápido que los segundos que trascurren en un pestañeo. Deja de perder el tiempo, haz lo que quieras, siente, vive, sé libre y consíguelo, porque tanto tú como yo sabemos que puedes, que has pasado mucho para todavía no comprender que la vida es un regalo y que somos quienes tenemos el poder de que ese regalo sea el mejor del mundo o no valga nada, aprovéchalo.

lunes, 18 de octubre de 2021

Lo que opino de él

 Lo que opino de él es que el día que le vi por primera vez me fije en su sonrisa y en los hoyuelos que se le crean cuando sonreía de verdad. Que cuando supo donde encontrarme acudió en mi búsqueda y yo no dejé de mirar la puerta cada día para que continuara entrando por ella. 

Opino que un día me invitó a ir al cine, vimos una peli de terror español, de esas que no asustan ni aun intentándolo, pero fue el momento perfecto para que mis manos rozarán sus brazos. También que sabía cual era mi dulce favorito y casualmente a veces cuando me veía se los había comprado. O que nunca quería contarme nada sobre su pasado, pero en algunas ocasiones, hablaba de él conmigo sin ni siquiera darse cuenta. Opino que un día nos quedamos viendo el techo de una habitación, simplemente hablando sobre qué nos daba miedo, y yo en mi interior sabia que amarle era mi miedo más profundo. 

Lo que opino de él es que a veces me decía " te quiero" y discutíamos como quién se conoce tanto que por eso rozan tanto, como dos hermanos. También que un día me vio y me dijo lo guapa que estaba y que ese día pasó a todos los días. Que su mirada se vuelve tierna cuando me ve desnuda enfrente suya, o que el día en el que murió mi abuela sus brazos fueron el apoyo perfecto para sanar un poco el vacío inmenso que tenía mi corazón. Es más, opino que tiene una desgracia perpetua al haberse enamorado de una poeta, por que si algo bueno y malo tengo a la vez es que siempre escribiré sobre él. 


jueves, 13 de mayo de 2021

SILENCIOS

Cuando todo nuestro mundo está del revés, cuando el caos llega y la incertidumbre del mañana acecha hacía nuestra zona de confort, cuando el miedo llama a la puerta solo necesitamos unos cascos, nuestra canción favorita, tirarnos en la cama y llorar para sanar. Cuando la música cambia, ese microsegundo de silencio que causa, ese silencio en el que escuchamos nuestras lágrimas y  en el que de repente   una de ellas cae por nuestra mejilla, ese silencio que no sabemos si causa alivio o más dolor del que ya sentimos. 

El silencio de una mala noticia, en el que no sabemos si volver a preguntar para que la respuesta que has oído antes ya no exista o colgar la llamada y obviar que esa noticia ha llegado hasta ti. El silencio del momento en el que cruzas mal por una carretera y un coche te pita y ya no sabes si sigues ahí o quizás ese coche está encima tuya y te juras no volver a cruzar mal, pero mañana repites el mismo trayecto, el mismo silencio. 

Cuando sientes esa angustia que provoca el sentir que no puedes hablar, que tu boca quedó muda el día que te sentiste indiferente hacía los demás, el día en el que tu autoestima se derrumbó ante varios malos comentarios y en el que decidiste no volver a ser molestia, esa amargura, ese silencio del callar, de no poder ser libre, de no decir todo aquello que con rabia te dices ante un espejo. 

El silencio de unos hijos viendo a su madre tirada en el suelo y con lágrimas en los ojos, los mismos en los cuales tiene un morado que casi ocupa media cara. El silencio de quien se compra el móvil más caro del mundo y al salir de su casa no le aguanta la puerta ni al señor del primero izquierda. Ese silencio que creamos en una situación incómoda en el que en una relación ya no hay ni temas, ni amor del que conversar y que te parte el alma por todo lo que un día fuisteis juntos. 

El del niño al que ni sus profesores defienden en la escuela por x motivos que duelen tanto que ahora mismo no podría comentarlos. El silencio de quien le pone las esposas a quien roba porque no le queda otra, o a quien echa de sus casas a personas que tienen menos que nada. El silencio de quienes tenemos la nevera llena y subimos un post para defender un país en guerra del cual todos somos culpables. De aquellos silencios que no queremos recordar pero que nos matan cada vez que lo hacemos.

Y podría contaros que hay silencios que no son tan malos, porque hay veces que conversamos con nosotros mismos dando un paseo y escuchando únicamente el sonido del aire en el movimiento de los árboles, yo soy de esas que ama y ve como un privilegio observar un prado lleno de flores y valorar ese silencio. Podría deciros , que el silencio a veces nos arregla el alma, pero también que no hay más dolor que el silencio, por que el silencio, a veces mata. 


Recomendación: Dale si quereis escucharlo, pero por favor que sea con auriculares, tus ojos cerrados y mucho silencio: SILENCIOS 

miércoles, 24 de marzo de 2021

A largo plazo.


Dejad fluir, dejad ir, dejad vivir.

Definiría las relaciones del tipo que sea de esta manera. 
Hace un tiempo leí que la mayoría de nosotros nos aferramos a que las amistades deben ser a largo plazo.
Nos hacemos a la idea de que una persona cuando se vuelve importante en nuestra vida, debe estar el máximo tiempo posible hasta el punto de alargar lo que quizás hacia tiempo que ya no se daba.
Luchamos por un constante tira y afloja, en vibrar siempre en el mismo sitio, con las mismas personas y las mismas conexiones. 
Ser siempre nosotros en un mismo lugar, en un mismo momento.
Pero no, la vida no se trata de eso, va más allá, la vida son momentos y no un único momento, sino momentos.
No podemos hacer fluir lo que ya no fluye, ni aferrar lo que ya no vibra al mismo tiempo que nosotros, tampoco podemos hacer que esa vibración sea eterna, ni que compartamos siempre una misma energía.
Hay veces, que toca separar vínculos, alejarse y vibrar en otros momentos, en otros instantes y en otras personas. 
También hay otra veces que por alargar rompemos de cuajo con lo que un día nos hizo verdaderamente feliz. 
Rompemos de la peor forma posible solo por el hecho de haber alargado un momento, un momento que hacia tiempo que ya no era. 

Os doy un consejo, yo que no tomo ni uno.

Vivid, vivid mucho y bien.  
Dejad ir y dejad venir. 
Dejad de aferraros y aprended a valorar los momentos, a vivirlos al máximo y a no hacerlos durar más de lo que deben. 






viernes, 12 de febrero de 2021

Entre mis notas.

Tengo entre mis notas miles de poemas, que un día empecé y dejé a medias.
Miles de letras a las cuales hoy en día ya no les encuentro el sentido, 
y que por mucho que haya intentado continuar
nunca he podido.
Letras, palabras, que mezcladas en ese momento hicieron magia, pero que hoy no puedo continuar porque esa magia desapareció en el momento en el que dejé de escribirlas.

Esto mismo pasa a veces con las personas, y es que a veces se nos olvida querer a tiempo, 
se nos olvida escribir en el momento exacto en el que la magia existe, 
en el que la inspiración tiene luz propia 
y en el que escribe más nuestro corazón que nuestras propias manos.

A veces, se nos olvida querer a tiempo
y como duele darse cuenta cuando el tiempo ya es pasado,
cuando la gente a quien tanto queríamos
hoy ya no está a nuestro lado.

Cuando entendemos que somos nosotros quienes nos movemos en el tiempo y no el tiempo el que pasa por delante de nosotros.
A veces por costumbre,
a veces por falta de tiempo (irónico),
a veces,
porque creemos que ese tiempo 
es eterno.

Creemos que por dejar algo a un lado durante un periodo, 
no va a pasar nada, 
porque cuando alguien nos quiere de verdad, 
está ahí pase el tiempo que pase.
Pero como hemos dicho, 
el tiempo no pasa, 
nosotros sí. 

Entonces, 
nos giramos,
miramos,
y ya no están. 

Y eso es lo que le pasaron a todas esas notas 
que dejé a medias. 
Que la magia,
la inspiración 
y el corazón,
ya no están.




Lugares que inspiran.
La Cantera, Alicante, Jueves 18:40.

jueves, 7 de enero de 2021

Perenne.


Tenía toda la vida para decirte,

para escucharte,

ahora tengo esa misma vida,

esta vez solo para soñarte.

Antes,

dedicaba mi tiempo a otros,

a la lucha incansable de hacer sonreír a los demás,

de dar, 

recibiera lo que recibiera siempre dar.


Hasta que un día decidí mirar,

y miré tanto

que me vi reflejada en el espejo,

vi a una niña triste,

que de dar tanto se quedó sin nada. 


Decidí llamar a cada cosa por su nombre ,

y es que amistad, es dar y recibir amor a partes iguales,

valorar tanto como te valoran,

llamar hogar a aquello que eliges sin azar,

sentirte parte de un corazón que haría cualquier cosa con tal de que no te fueras de su lado.


He llamado "amigos" a personas que han puesto en mi boca, frases que yo nunca he dicho.

Que han dicho de mí cosas, que yo jamás hice.

Que de la nada, sin ningún motivo, se fueron.


Llamé amigo, llamé amiga,

les abrí mi entorno, las puertas de mi casa, y les dejé sentarse en mi mesa.

Les conté secreto, les conté pasado, les conté cada plan que tenía en un futuro del que ellos formaban parte.

Les hice cómplices de mí, y algunos de ellos, hicieron cómplices a otras personas con eso.


Ellos, ellas, 

se creían con el derecho inquebrantable de decirme que opinaban, que creían y que les molestaba de mi,

pero en el momento, en que fui yo quien dijo algo de ellos, decidieron irse.


No disputo, hicieron lo que hicieron, en el momento y en la forman en la que lo decidieron,

pero hoy yo, decido quererme a mi,

hacerme sonreír a mi,

dar por mi tanto como voy a recibir.


He decidido, llamar amistad a quien de verdad merezca ese nombre, 

así que hoy, cierro el pasado,

doy paso perenne a quien de verdad está ahí.


Y no les deseo ningún mal, ojalá lleguen a cumplir todo aquello que un día me dijeron que querían alcanzar, ojalá consigan ser felices.

Yo estoy en el camino de conseguir esa felicidad, de conseguir mis metas, de ser todo lo que hace un tiempo me propuse ser.


Gracias, por haber sido parte de mi a aquellos que ya no están,

gracias por ser parte de mi, a los que si están,

y gracias a los que vais a llegar.

Todos en algún momento habeís llenado mi alma.


 VÍDEO: