domingo, 28 de agosto de 2016

En la sien.

Era un arma seductora ante los ojos de los hombres,
una bala perdida en un garito a las afueras de la ciudad que bailaba locamente con una canción de Pereza, era la musa de algún poeta que ya muerto, seguía escribiendo sobre ella.

También,
era un cohete disparado hacia la luna,
que al llegar a la atmósfera se hizo a pedazos,
una chica que firme ante los ojos de su madre se destrozaba el pelo cuando se emborrachaba al salir de fiesta y volvía con los tacones en la mano.
La típica niña de papá deseando vivir sola y llorando por las noches por que no queria crecer más, como el cuento de Petter Pan, una niña perdida que es atrapada por el peor pirata, pero sin ningun héroe que la pudiera salvar.

Era lo que la gente conocia como una niña tímida aunque creo que no tenía nada de tímida, por que cuando estaba con él no dejaba de morderse los labios para no quitarle la ropa a bocados, era ella, mujer de pocos hombres por que nadie podía conquistar un corazón que ya roto, se había convertido totalmente frio, pero de vez en cuando llegaba uno que la enamoraba por completo y aunque le costará, convertía su corazón en algo cálido y un tanto perfecto.

Es triste, por que ella ya no es ella,
ahora ni siquiera se le ven los dientes, bien sea para sonreir o para darle un bocado de esos que le dejaban la carne roja, tan roja como la falda que se puso el último dia que lo vio,
ahora,
ya no es ella por que alguien le robo el alma y le dejó tan vacia que ya ni si quiera puedo hacer un poema sobre ella.

Desde aquí,
yo le pido que vuelva,
la vida es más dificil sin ella y las faldas ya no vuelan desmadradas en mitad de la mejor discoteca de la ciudad.
Te echo de menos pero te entiendo.
La culpa de todo, la tiene aquel que te disparó en la sien.

martes, 23 de agosto de 2016

La mirabas.

Tú la mirabas a ella
como el suicida mira hacia abajo,
antes de lanzarse al vacio,
sabiendo que difícilmente sobrevivirá a la caida.

La mirabas,
como la musa de tus versos,
o de tus besos.
Como los kilómetros del mar,
que parecen tener fin,
pero cuando te pones a nadar no lo encuentras por que es infinito.

La mirabas,
como un creyente ve a Dios y un supersticioso,
ve la mala suerte en un gato negro.
La mirabas como lo bueno y como lo malo,
como el fuego que quema
Y el agua que fría,
puede curarte un poco la herida.

Simplemente la mirabas,
como una madre mira a su hijo sabiendo que se irá de casa,
la mirabas despidiendote siempre de ella por que quizás nunca
quisiste quedarte. [A su lado]

Siempre has sido de esos que dejan marca pero lejos de casa,
de los que se confían en que a la vuelta todo seguirá igual,
de los ilusos que se enamoran en silencio.
Eras de ella y ni si quiera te diste cuenta, hasta que notaste su ausencia en cada noche, y te acostabas pensando que quizás estaríais mirando a la misma vez la luna.
La mirabas,
la miras,
como la dueña de todo lo que un día pensaste que siempre sería tuyo.
Hasta que entendiste que a la larga, tu corazón acabaría siendo totalmente suyo.

sábado, 20 de agosto de 2016

Te pido que vuelvas.

Te quiero en un momento como no he querido a nadie en una vida,
por eso hasta yo desconfio de mí.
Perversa, manipuladora e inconsciente niña,
¿cómo voy a quererte más si aún no se si he querido en una vida?
Deja de tocar las nubes,
prueba que tocar tierra no es tocar fondo aunque sigue siendo parte del infierno y podrás acabar ardiendo de todos modos.
Mira que te dije que dejaras de ser tan traviesa, que dejaras de jugar con la flecha de cupido por que pese a que se trate de cupido y se trate de amor, también se trata de una flecha y del dolor que puede causar clavada en tu corazón.

Tampoco sufras de más por que aún puedes quitarte los tacones, el sujetador a media noche, quitarte hasta las bragas si hace falta para ponerte a bailar, incluso en una cama.
No hace falta tenerte atada más tiempo, se libre, sientete un león rugiendo en mitad de una sabana,
siéntete tú,
haciendo temblar Alicante, Madrid o Barcelona,
siéntete tú,
la misma que hace un tiempo aún sonreia,
la misma chica impuntual que caminaba por la rambla buscando aquella tarde en el banco de siempre, con un cigarro en la mano izquierda y un beso en la comisura del lado derecho.
Siéntete aquella que aún con las ojeras a punto de tocarle los pies podía seguir bailando día tras día,
noche tras noche.
Siéntete aquella a la que yo aqui sentado aún siento,
esa que hacia moverse en mitad de la pista a todo aquel que prefería tomarse el cubata en la barra del bar,
aquella de la cual me enamoré y a la cual yo mismo destrocé,
nunca hablo de mi por que te hice daño y ahí me perdí,
te pido que vuelvas [no conmigo pero si...]
a ser feliz.

jueves, 18 de agosto de 2016

¿Por qué he decidido crearme un blog?

Buenas tardes a todos los que junto a mi quereis naufragaros en este viaje.

La razón por la cual he decidio hacerme este blog, es por que a pesar de que cuesta que la gente entienda sobre esto, yo, soy fan de la poesía contemporánea, de la poesía de hoy en día, de los libros de bolsillo, y de las baladas de amor en mis auriculares.
Quiero crear este blog por que desde hace varios años llevo este proyecto en mano y aún no se que pretendo con ello, aún no sé si mi barco se hundira en medio del viaje, no sé como va a salir esto ni como voy a salir yo de aqui pero lo que si sé es que esto es lo que siento y como me siento, no sé si se trata de arte, no sé si esto es poesía, no sé nada, por que mi locura tan poeta me lleva a la idea de ser tan cuerda que ni si quiera me hace falta pensar, solo actuar y hoy he decidido después de un largo tiempo crearme este blog y os espero con los brazos bien abiertos a la entrega de mi primera botella de cristal que os encontrareis en la orilla del mar.

A parte de esto, siempre estaré aqui para apoyaros, para que nunca os sintais solo, para que sepais que siempre habrá alguien al otro lado pretendiendo haceros un poco más felices o al menos intentando sacaros una pequeña sonrisa. Yo seré quien os enseñe que a distancia y sin apenas conocerse el amor permanece y quien os de la suficiente confianza como para saber que más que a ti mismo, no debes querer a nadie.

Un saludo, nos vemos pronto.