Lo que opino de él es que el día que le vi por primera vez me fije en su sonrisa y en los hoyuelos que se le crean cuando sonreía de verdad. Que cuando supo donde encontrarme acudió en mi búsqueda y yo no dejé de mirar la puerta cada día para que continuara entrando por ella.
Opino que un día me invitó a ir al cine, vimos una peli de terror español, de esas que no asustan ni aun intentándolo, pero fue el momento perfecto para que mis manos rozarán sus brazos. También que sabía cual era mi dulce favorito y casualmente a veces cuando me veía se los había comprado. O que nunca quería contarme nada sobre su pasado, pero en algunas ocasiones, hablaba de él conmigo sin ni siquiera darse cuenta. Opino que un día nos quedamos viendo el techo de una habitación, simplemente hablando sobre qué nos daba miedo, y yo en mi interior sabia que amarle era mi miedo más profundo.
Lo que opino de él es que a veces me decía " te quiero" y discutíamos como quién se conoce tanto que por eso rozan tanto, como dos hermanos. También que un día me vio y me dijo lo guapa que estaba y que ese día pasó a todos los días. Que su mirada se vuelve tierna cuando me ve desnuda enfrente suya, o que el día en el que murió mi abuela sus brazos fueron el apoyo perfecto para sanar un poco el vacío inmenso que tenía mi corazón. Es más, opino que tiene una desgracia perpetua al haberse enamorado de una poeta, por que si algo bueno y malo tengo a la vez es que siempre escribiré sobre él.
