viernes, 30 de diciembre de 2016

Hipocresía, vete.

No puedo creerlo,
aún no.
No puedo entenderlo,
aún no.
Como existe en esta vida,
en este mundo,
en este siglo,
gente que lleva la hipocresía por bandera.
No es una crítica a la sociedad,
es un punto de vista,
mi punto,
de partida.

Sobre los amores e de decir que  hay niños con catorce años que se han enamorado más fuerte que ancianos de ochenta en lo que llevan de vida,
que dos polos opuestos siempre se van a llevar mejor,
que la monotonía aburre,
que dos personas que comparten ideas, gustos, creencias, vidas distintas pero su sexo es el mismo,
también pueden andar juntos de la mano, ir agarrados a la cintura,
besarse en mitad de la rambla de Alicante,
ir al restaurante con mas glamour de toda la ciudad,
viajar,
enamorarse a cada instante,
desnudarse y ducharse después de haber follado sin parar durante horas,
por que sí,
también pueden follar,
pueden volar,
divertirse y quererse de la misma manera que lo hacen las personas de sexo opuesto.
Pueden tener hijos,
aunque aún tengan que viajar kilómetros para poder hacerlos legales.

Hipocresía.

E de decirte que estoy cansada de ti,
de las personas soeces e incapaces de pensar en lo que se tardo para encontrar la libertad y aún,
no se nos deja volar aún sabiendo que solo podemos caminar.
Estoy cansada sí,
me están matando lentamente,
me matan los incrédulos que piensan que una plaza de toros está para creerse un buen macho y torear, marear y ridiculizar de tal manera a un toro,
que por cierto es un animal,
un ser vivo,
como tú
y como yo...

Hipocresía.

Creo que va siendo hora de desaparecer,
de no hacer más daño,
de no ver el amor de dos personas que se sacan veinte años como algo amargo y estúpido,
es hora de dar oportunidades,
de confiar en un expresidiario o en un exdrogadicto,
de dejar de lado la política o si somos de derecha o de izquierda.
Creo que ya es hora, de enamorarnos de la libertad,
de seguir unas leyes que nos hagan ser personas por que hoy en día,
tú,
hipocresía,
no nos permites la libertad.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Ya no está,

Suena la alarma, 09:00.
Se despierta y agarra el móvil, durante una hora.
Decide levantarse. Se pone las zapatillas de andar por casa que tan poco le gustan.
Preferiría ir descalza (su madre se lo prohíbe). Va hacia el aseo. 
Se mira al espejo y ni si quiera se ve reflejada. Cree que es horrible (yo creo que es perfecta).
Se asea y se va a desayunar la taza de chocolate que le ha dejado su madre preparada.
Le pega un sorbo y se va a vestir. Odia comer. Se sitúa frente al espejo de su habitación y empieza a probarse ropa. Nada le queda bien. Una vez más, se cree horrible. Mientras, llora (mucho). Coge un jarrón que tenía a mano y decide estamparlo al espejo. Se siente mejor. Por fin no se ve. Ahora, decide hacerse lo mismo a ella. Abre el cajón y coge sus tijeras, las que hace un año utilizaba para aprender peluquería. Ahora las quiere utilizar para dejar sangrar un poco sus venas. Entra su madre. Ella está desplomada. Viene la ambulancia. Ella ya no está. Maldito aquel que tres horas antes le había dicho; Gorda, ven aquí.
 Amigo,
 ya no puede venir.

sábado, 15 de octubre de 2016

Nos volveremos a ver.

¿Y sabes?
Quizás no fue así como pensabamos que iban a salir las cosas, quizás no fue esta la manera, quizás es cosa del destino no poder volverte a ver o quizás también fue culpa nuestra.

No se como decirte desde aqui que esta no era mi intención, que en mis versos no tenía pensado tener que escribir como echarte de menos, que a lo mejor no nos mantuvimos fuertes y ahora después de todo, el tiempo y la distancia han hecho su trabajo. No se como decirtelo...

No se como decirte que te quiero,
que daria mi existencia por volverte a ver, que el cantar de un ruiseñor aún no lo he escuchado por que pensaba hacerlo contigo, aunque entendí que no hay mejor sonido que el de tu voz.

Y sabes qué, hoy la sigo escuchando. Hoy aún escucho tu voz y me dice que volverás, que mis brazos están vacíos sin ti, que mis risas no son iguales y que mi suerte desapareció incluso después de encontrarme varios tréboles de cuatro hojas. No se ya ni quién soy, no se ni siquiera si me reconocerás cuando nos volvamos a ver, no se si desde tu partida mi corazón dejó de latir a la vez.
No lo sé porqué, no se vivir sin ti.

Pero te digo que quiero que seas feliz, que todos los caminos llegan a Roma y tu eres Roma para mi asi que voy a seguir cada intuición de mi corazón para llegar a ti por que no puedo soportar ni un segundo más sin escucharte decir mi nombre.

Aún nos queda un tiempo para volvernos a abrazar mientras tanto querré y abrazaré en vida de la manera que me has enseñado desde alli arriba.

Para ti.
Por ser el motivo que me guía.
Te quiero abuela.

miércoles, 5 de octubre de 2016

"El último baile"

Bailé,
bailé toda la noche para que esa noche no acabara.
Le  dije al alba,
'no salgas'
haz que la noche perdure.

Bailé en sus labios,
en su cama
y en cada esquina de su casa.

Bailé como nunca habían bailado,
en sus ojos.
Disfruté del que sabia que era
el último baile.

Movía despacio cada parte de mi cuerpo,
lento,
tan lento,
que parecía que el tiempo
pasaba más rápido.
Irónico.

Sin darme cuenta el alba comenzó
con ello salía el sol.
Su rostro ya estaba cansado,
ya,
no habían más bailes.
Dos besos y para casa.

Pequeña la vida,
por dura que sea aunque jode,
enseña.

Ya no volverás a agarrar sus manos
para poneros a bailar bajo la lluvia
pero tranquila,
ya vendrá otro que te enseñará a bailar mejor
y te hará sentir en un simple baile
el vocablo del amor.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Tengo una teoría:

Cómo puede alguien llegar a atraparte de tal manera que tu mundo llegue a pertenecerle por completo,
cómo,
por que yo por mil vueltas que mi cabeza constantemente le de,
no obtengo mayor resultado que simplemente,
porque nos enamoramos,
y entonces llega otra teoria relacionado a eso,
por qué hemos de enamorarnos,
si en cierta parte también toca sufrir, aunque nadie vino a nosotros a decirnos que el amor iba a ser feliz,
simplemente vinieron y nos dijeron 'enamorate'
pero nadie nos avisa ni de quién ni de que se trata, por que la verdad, creo que es la única pauta de la vida que elegimos nosotros y que nos habla relativamente de un futuro que a veces nunca llega, así que hablame tú sobre el amor, por que yo soy demasiado romántica como para hablar de algo así, y tú tan sencillo como siempre puedes responderme con una sola respuesta.
Pícaro y nervioso niño ven y cuentame que es eso, de que se trata.
Necesito saberlo.

Y te acercas y vienes a susurrarme lentamente al oido, 'TÚ'
Mi cabeza piensa en unas cincuenta cosas en un solo instante. Se me viene a la cabeza momentos como cuando vamos juntos por calle y te empiezo a contar todas mis chorradas y cuando me giro a preguntarte, ¿tengo razón?
Tú ya no estás, juegas al ratón y el gato, a esconderte y asustarme de que estoy sola ahí, de que estoy sola aquí, pero de repente sales de tu escondite favorito y vienes corriendo, a besarme, a abrazarme..
Y ahí lo entiendo todo, entiendo que no es solo la forma en la que te quitas los zapatos nada más llegar a casa y los guardas en la cajita que escondes debajo de tu cama, que no es solo la manera en la coges el cigarro ni siquiera la forma que tienes de joderme siempre exalando el humo enfrente mia.
No es solo eso, es solo...
Que me he enamorado y ahora lo entiendo todo, ahora entiendo que amar no es sufrir, ni tampoco ser feliz,
amar eres tú, y yo hoy,
te amo.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Quiero escribirte a ti.

Hoy quiero escribirte a ti,
al anciano que me sonrie al cederle el sitio en la línea 24, o al niño que disimuladamente me mira para que le pregunte qué tal le ha ido el día.
A la mujer embaraza a la cual yo miro con admiración por que traerá al mundo al mismo niño que me encontraré cuatro años más tarde en el mismo banco de la estación. Al mendigo al que yo miro con ilusión por que un día fue alguien, hoy es alguien y mañana triunfará más que el político al cual miro con desprecio y repugnancia,
él por el contrario o a su favor me mira como si fuera el titiritero de mi vida y yo su titere iluso.

Hoy quiero escribir,
por que me apetece,
por que quiero.
Quiero escribirte a ti,
al hombre que se queda parado en su moto mientrás voy por el paso de cebra acelerando mi paso por que está el semáforo en rojo y yo me estoy fijando en la sonrisa que se esconde debajo de su casco. Al que va observando el mundo al compás de la música que suena en sus auriculares y que yo misma puedo notar solo con mirarle. A la imponente chica que siempre sale a fumar en la hora del descanso y que es observada por miles de mujeres en un solo instante.

A ti, al que hoy me lee y yo casi ni conozco,
o al que un día conocí y hoy ni reconozco.

A ti, que hoy has venido aqui y me has cantado una canción de mi grupo favorito,
o al que una vez me regaló un ramo de flores medio marchito,
al que me hizo daño y al que me sonrió, a cada mujer y a cada hombre,
a cada arma y a cada flor,
hoy te escribo a ti,
mundo,
por ser el único que sabe llevar el son.

domingo, 28 de agosto de 2016

En la sien.

Era un arma seductora ante los ojos de los hombres,
una bala perdida en un garito a las afueras de la ciudad que bailaba locamente con una canción de Pereza, era la musa de algún poeta que ya muerto, seguía escribiendo sobre ella.

También,
era un cohete disparado hacia la luna,
que al llegar a la atmósfera se hizo a pedazos,
una chica que firme ante los ojos de su madre se destrozaba el pelo cuando se emborrachaba al salir de fiesta y volvía con los tacones en la mano.
La típica niña de papá deseando vivir sola y llorando por las noches por que no queria crecer más, como el cuento de Petter Pan, una niña perdida que es atrapada por el peor pirata, pero sin ningun héroe que la pudiera salvar.

Era lo que la gente conocia como una niña tímida aunque creo que no tenía nada de tímida, por que cuando estaba con él no dejaba de morderse los labios para no quitarle la ropa a bocados, era ella, mujer de pocos hombres por que nadie podía conquistar un corazón que ya roto, se había convertido totalmente frio, pero de vez en cuando llegaba uno que la enamoraba por completo y aunque le costará, convertía su corazón en algo cálido y un tanto perfecto.

Es triste, por que ella ya no es ella,
ahora ni siquiera se le ven los dientes, bien sea para sonreir o para darle un bocado de esos que le dejaban la carne roja, tan roja como la falda que se puso el último dia que lo vio,
ahora,
ya no es ella por que alguien le robo el alma y le dejó tan vacia que ya ni si quiera puedo hacer un poema sobre ella.

Desde aquí,
yo le pido que vuelva,
la vida es más dificil sin ella y las faldas ya no vuelan desmadradas en mitad de la mejor discoteca de la ciudad.
Te echo de menos pero te entiendo.
La culpa de todo, la tiene aquel que te disparó en la sien.