Autor: Jose Á. Gómez Iglesias, Defreds.
Libro: Ya no quedan ciudades.
Si leemos a Sócrates, Aristóteles o Platón, te dirán que la felicidad llega con la virtud, que si obras bien y haces el bien, entonces, encontrarás la felicidad.
Pero, ¿Qué es la felicidad?
Según la RAE, etimológicamente la palabra felicidad viene del latín felicĭtas, -ātis que significa fortuna, placer, alegría según Cicerón, y que a su vez también significa fecundidad, fertilidad de la tierra según Plinio ya que felicĭta viene del adjetivo felix que significa "fecundo", y de la que posteriormente toma sentido la palabra feliz. Para la RAE, finalmente, la palabra felicidad tiene el significado de un estado de grata satisfacción espiritual y física.
Entonces, ¿Qué es la felicidad?
En mi ingenua opinión, diría que no hay un claro significado de felicidad, que no a todos nos hace feliz lo mismo, que lo que a unos nos da mucha felicidad al otro le parece la mayor tontería del mundo. Desde la muerte del famoso filósofo griego Aristóteles hasta pleno siglo XXI, la felicidad básicamente es lo mismo, el bien común, todos seriamos realmente felices si no existiera el mal. Imaginaos, que no existieran los crímenes, los robos, la política, las enfermedades, las diferencias sociales, la muerte, ¿Seríamos felices? Quizás encontraríamos otro motivo para no serlo, quizás en la vida no vivimos en busca de la felicidad si no en busca de un motivo que demuestre que la plena felicidad no existe.
Me refiero, desde la poesía, y desde mi opinión, me es mucho más sencillo hablar de algo triste que hablar de algo que me haga verdaderamente feliz. Muchas veces me dicen que escribo triste, que por qué no escribo sobre algo bueno, y realmente creo que ni siquiera sé. Hablar de lo que uno siente cuando está triste es mucho más sencillo, porque desgraciadamente sentimos más el daño que lo que nos hace feliz.
Pero que escriba triste no significa que no sea feliz. La felicidad va y viene, a lo largo de la vida o del día. Para mi la felicidad es un buen plato de macarrones gratinados de los que hace mi madre, el recuerdo de mi abuelo partiendo almendras o el de mi otro abuelo cogiendo dátiles de sus palmeras. La felicidad es el recuerdo del sabor del cocido que hacia mi abuela y que todas mis tías incluso mi madre han intentado copiar pero que es imposible porque no es de ella. Y el recuerdo de mi otra abuela que nunca fue abuela porque siempre fue yaya y que hacia unas tortillas de patatas que te mueres y que todavía puedo oler recién hecha para mi y para todos mis primos. Pero la felicidad también es haber podido despedirme de todos, haberlos podido conocer, haber coincidido en esta vida con ellos.
La felicidad, es el nacimiento de todos los hijos de mis primos que muestran que yo, la pequeña de la casa ya no es tan pequeña, que estoy creciendo, madurando y logrando mucho en mi vida. También es que toda mi familia económicamente esté bien y tengan siempre un plato encima de la mesa. Felicidad es cuando veo mi coche recién limpio o uno de mis helados favoritos, o respirar aire en un sitio natural. Lo que también me hace feliz es ver como mi hermana está logrando todos sus objetivos y lo felices que están ella y mi cuñada desde hace ya unos seis años. Las risas con mis amigxs y una cenita con Mc en Cantalar y ellxs.
Felicidad es el amor que siente mi pareja hacia mi, su bondad y honestidad, todo lo que me aporta. Felicidad es escribir sobre él y sobre todo lo que sentimos de forma mutua y sana. También sentir que su familia es la mía y que me tratan como una hija más, o verle dormir tan a gusto en mi cama.
La felicidad es que mi padre venga hasta el fin del mundo si tiene que salvarme de cualquier apuro y que mi madre me conozca solo con los pasos que doy desde la puerta de entrada hasta mi habitación. Que sea mi consejera y mi fiel amiga.
Felicidad también está en el daño, en lo aprendido con ello, en lo que hemos crecido y evolucionado como persona después de haber estado a punto de tocar fondo. Felicidad está en la lucha de clases, de género, de identidad o de amor. Está también en nuestros gritos en el 8M.
No creo que exista un significado específico de felicidad, pero si hablamos de felicidad, la felicidad máxima debe estar en uno mismo. Si nos queremos, si nos cuidamos, si sabemos quienes somos, entonces, encontraremos la felicidad.
Escrito a petición de mucha gente que me ha dicho que deje de escribir triste. No escribo triste, escribo daños, vivencias, pero como he dicho, eso también me hace feliz.
Recorrería cada rincón del mundo contigo,
de tu mano,
haciendo de cada lugar
un nuevo sitio para recordar(te).
Haciéndolo especial,
abrazándote en cada ciudad.
Y sí,
de verdad estoy dispuesta a recorrer cada rincón del mundo,
de tu mano.
Recorrería tus brazos en línea recta
curvándome a la altura de tu cuello,
hasta llegar a la mejilla
e ir con vuelo directo a tus labios,
a tu risa.
Recorrería cada rincón del mundo,
de tu mundo.
Y sí,
de verdad estoy dispuesta,
a recorrerme el mundo contigo,
a recorrerte,
a que me recorras y que juntos,
siempre viajemos.
Escrito en el aeropuerto de Gatwick (Londres) El 06-09-2019, mientras le miraba y sentía el alma llena.
Hay veces que hay que parar,
volver atrás,
coger carrerilla
y continuar.
Como cuando quieres repetir la mejor parte de tu canción favorita,
o como cuando te quedas dormida justo en el final de la película.
Ahí, todo es tan fácil como parar,
retroceder
y disfrutar.
Así debería ser la vida cuando estemos apunto de estallar,
cuando no nos encontremos,
cuando necesitemos gritar.
Así debería ser la vida,
cuando el mundo esté dado la vuelta
y haya dejado de girar.
Cuando estemos perdidos en busca de otro planeta al que habitar.
Hace un tiempo, exactamente hace 4 años decidí abrirme este blog. Hoy he decidido volver a abrirlo, mirar que escribía y compararlo con lo que escribo ahora porque han cambiado muchas cosas. Ha cambiado mi personalidad, mis prioridades, mi madurez, mis sentidos e incluso alguno de mis gustos, eso sí, la poesía permanece en mi de una manera muy arraigada.
Creo que en la vida tenemos una misión como personas, cada quien de una forma diferente, una misión más o menos relevante, pero la tenemos y debemos cumplirla. Para mi no se si será o no escribir y evadirme del mundo por un rato en cada palabra. No sé si se me da o no bien, si triunfaré o no con esto, si solo es un hobbit o es mi vida. Aún no lo sé, no sé nada, yo solo escribo. Lo que sí sé, es que un día escuché recitar por primera vez a una poeta que me robó el alma con sus letras y su voz. Loreto Sesma me salvó, mejor dicho, fue más que un salvavidas. También sé que leí y escuché a Benedetti, que me enamoré de Neruda y que posteriormente conocí a algunos más actuales como Marwan, Defreds o Sara Búho.
No sé que intento con esto, pero creo que más que triunfar lo que quiero es mostrar, mostrar que el arte, que la poesía a mi al menos me salva y me da vida. Es una vía de escape para todo lo malo y una fuente de euforia y felicidad cuando la vida te sonríe.
Un abrazo muy fuerte. Andrea.
Era como ir a contracorriente,
un querer y no poder que perseguía cada acto que hacia,
hacia él.
Pretendía ser alguien especial,
que se enamorara de mi,
que solo quisiera que yo fuera su acompañante en este
viaje
y que juntos,
esto,
no acabara nunca.
Pero no,
el prefirió quererse a él y no querer a nadie,
y yo preferí odiarme,
más de lo que nunca él,
podrá amarme.
Y así eramos,
dos cuerpo destinados a no ser.
En realidad,
creo que me quiso.
Pero sintió miedo por que nunca,
literalmente,
nunca,
se había enamorado.
Así que fácil,
mejor decir adiós que quedare a vivir a mi lado.
No sé,
quizás no quiso hacerme daño,
así mejor,
porque nunca ví en sus ojos el suficiente amor
como para entregarle
mi corazón.
Escrito el 20-10-2016 y con el corazón roto.
A veces creemos que la vida es demasiado puta para ser vida,
que la mala racha ha cogido carrerilla
y que le queda poco para llegar a la meta como el número uno.
Que le hemos dejado ganar sin apenas haber empezado a correr.
Y aunque la vida sea perra,
solo nos da una oportunidad para vivirla,
y eso acojona,
porque estamos acostumbrados a tener más
de una oportunidad.
En el amor, en el juego y en la guerra
todo vale,
o eso dicen,
pero la vida solo nos da una,
y la aprovechas,
la vives y la exprimes,
o has perdido la mayor y única oportunidad
de literalmente
toda tu vida.