lunes, 28 de septiembre de 2020

Parar para avanzar.



 

Hay veces que hay que parar,

volver atrás,

coger carrerilla

y continuar.


Como cuando quieres repetir la mejor parte de tu canción favorita,

o como cuando te quedas dormida justo en el final de la película.

Ahí, todo es tan fácil como parar, 

retroceder

y disfrutar.                                                             


Así debería ser la vida cuando estemos apunto de estallar,

cuando no nos encontremos,

cuando necesitemos gritar.


Así debería ser la vida,

cuando el mundo esté dado la vuelta

y haya dejado de girar.

Cuando estemos perdidos en busca de otro planeta al que habitar. 








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